¿Hacia dónde vamos?
“Y ¿hacia dónde vamos si estas escaleras no llegan al cielo?” Gustavo Díaz Sosa.
¿Hacia dónde vamos?
¿Qué dirección llevamos?
Caminos, cruces, senderos;
autopistas, cruceros,
viajes, carreras
en coche, bus o carretas.
¿Hacia dónde vamos?
Lo importante es el primer paso
y el segundo también lo es
si sabes y conoces tu destino.
Escalas, subidas, escaleras,
¿dónde conducen, dónde llegan?
¿a dónde van, a dónde arriban?
Importante es en la vida
elegir bien el camino,
saber aquello que uno quiere,
perseguir el objetivo.
A diario deberás interrogarte,
día a día te darás una respuesta.
¿Hacia dónde vas?
¿Qué persigues?
Hace falta buen tino
para andar este camino,
no errar la caminata
y así no meter la pata.
El camino de la vida
Ya al nacer,
sin saber andar,
comenzamos el camino.
Es el de la vida,
germen que posee
sueños, ilusiones,
esperanzas, tristezas
y frustraciones.
Nacemos sin nada saber,
aprendemos todo: comer, hablar, caminar
y cuando creemos saber algo de algo
-simplemente llegamos a ser “amaters”,
debemos partir y decir: “adiós”.
Ganará quien no se detenga
ante el triunfo, fracaso,
el ladrido o la envidia,
el amor pleno u odio.
Muchos conquistarán la meta,
Otros tantos la perderán,
todos, un día, sí arribarán .
al final del camino.
“Lámpara para mis pasos es su Palabra;
luz en mis senderos (Salmo 119, 105)
Seguiré a al Camino, Verdad y Vida (Jn 14, 6)
escuchando su voz de Pastor y silbido.
Amarraré con ancla el barco
en las profundidades del puerto-cielo.
Así viviré inmortal
como la hiedra siempre verde y viva
con la paloma de la paz
y con quien es principio y final.





